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Farmacia tomas tena

fecha

4 noviembre, 2026

Labios secos y agrietados: ¿qué bálsamo labial necesitas realmente?

Cuidado de los labios secos con un bálsamo labial en tonos beige y rosa

El frío, el viento y los ambientes secos favorecen que los labios pierdan agua y se agrieten. Elegir un bálsamo sencillo y evitar algunos hábitos suele ayudar más que aplicar productos continuamente sin revisar su composición.

¿Por qué se resecan los labios?

La piel labial tiene una barrera muy fina y vulnerable. El clima, la calefacción, la respiración por la boca y ciertos cosméticos pueden aumentar la sequedad. Humedecer los labios con saliva proporciona alivio momentáneo, pero al evaporarse favorece que vuelvan a secarse. Arrancar las pieles también retrasa la recuperación y puede provocar sangrado.

Qué buscar en un bálsamo labial

Para labios secos suelen resultar útiles los productos simples, sin perfume ni sabor. La vaselina crea una película que reduce la pérdida de agua; también pueden ayudar emolientes y protectores como ceramidas, dimeticona, aceite mineral o manteca de karité.

Si el labio está muy agrietado, una pomada espesa suele permanecer más tiempo que una fórmula ligera. Aplícala varias veces al día y antes de acostarte. No es necesario que produzca hormigueo para funcionar.

Ingredientes y hábitos que pueden irritar

Cuando los labios están sensibles, el mentol, el alcanfor, las fragancias y los sabores —especialmente menta, canela o cítricos— pueden causar escozor o mantener la irritación. Algunas personas también reaccionan a otros componentes. Si un producto quema, pica o empeora el problema, suspéndelo y pide consejo.

No compartas el bálsamo y evita lamer, morder o exfoliar los labios agrietados. En exteriores, utiliza protección labial de amplio espectro SPF 30 o superior y reaplica aproximadamente cada dos horas, especialmente con exposición solar, nieve o actividades al aire libre.

Cuándo consultar

Pregunta al farmacéutico si necesitas ayuda para elegir una textura o revisar ingredientes. Consulta al médico si las lesiones persisten pese a los cuidados, son muy dolorosas, presentan inflamación importante, costras, pus, ampollas recurrentes o afectan principalmente a las comisuras. No todas las lesiones labiales son simple sequedad: puede existir dermatitis, infección u otra causa que requiera valoración.

Si también notas sequedad en las manos, consulta nuestra guía sobre cómo elegir una crema para manos secas y agrietadas.

Fuentes

Revisión: 4 de noviembre de 2026.

Contenido informativo. Si las lesiones persisten o empeoran, consulta a un profesional sanitario.

¿Te tomas bien la tensión arterial? 5 errores que alteran el resultado

Persona sentada correctamente midiendo la tensión arterial con un tensiómetro de brazo

Medirse la presión arterial en casa puede ayudar a conocer mejor su evolución, pero una técnica incorrecta puede alterar el resultado. Una cifra aislada es solo una «fotografía» del momento: no confirma por sí sola una hipertensión ni justifica cambiar el tratamiento.

Cinco errores que pueden falsear la medición

  1. Medirse sin reposar. Caminar, subir escaleras, fumar, tomar café o hacer ejercicio poco antes puede elevar temporalmente la presión.
  2. Sentarse mal. Cruzar las piernas, dejar los pies sin apoyo o inclinarse hacia delante modifica la lectura.
  3. Dejar el brazo en el aire. Debe estar apoyado y con el manguito aproximadamente a la altura del corazón.
  4. Poner el manguito sobre la ropa o usar una talla incorrecta. Un brazalete demasiado pequeño o grande puede ofrecer cifras inexactas.
  5. Hablar o mirar el móvil. Durante el reposo y la medición conviene permanecer quieto y en silencio.

Cómo tomarse bien la tensión

Utiliza preferentemente un tensiómetro automático de brazo validado. Vacía la vejiga y evita ejercicio, tabaco y bebidas con cafeína durante los 30 minutos previos. Siéntate cinco minutos en un lugar tranquilo, con la espalda apoyada, los pies en el suelo y las piernas sin cruzar.

Coloca el manguito sobre el brazo desnudo siguiendo las instrucciones del aparato. Apoya el brazo sobre una mesa, relaja la mano y no hables. Realiza tres mediciones separadas por un minuto y anota las dos últimas. Para hacer un seguimiento, intenta medirla a horas similares y lleva el registro a la consulta.

¿Cuándo debes consultar?

Pregunta en la farmacia si dudas sobre el aparato, la talla del manguito o la técnica. Consulta con el médico si las cifras altas se repiten, si cambian de forma llamativa o si aparecen mareo, debilidad u otros síntomas.

Si la presión supera 180/120 mmHg, repite la medición tras unos minutos de reposo. Si continúa muy alta y existe dolor torácico, falta de aire, alteración visual, dificultad para hablar, debilidad o entumecimiento, llama al 112. No suspendas, dupliques ni modifiques la medicación por tu cuenta.

También puedes consultar nuestra entrada sobre salud cardiovascular y determinaciones clínicas.

Fuentes

Revisión: 4 de noviembre de 2026.

Contenido informativo. Consulta a tu médico o farmacéutico para valorar tus resultados y tu tratamiento.

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